Animales
 Notas y artículos
 Películas
 Libros y publicaciones
 Productos recomendados
 Enfermedades
 Encuestas
 Sugerir un nombre
 Consejos
 Newsletters
 Galeria de fotos
 Nuestros fans en la web
 Criaderos
 Links recomendados
 Animales S.O.S.
 La columna de Ana
 
 
 
Consejos
No compre especies no tradicionales. "Los animales silvestres sin dueño, los animales domésticos con dueño responsable."
Mas consejos

Newsletter

Año : 2011    Edicion nro : 2   Fecha : 18-02-2011

De Cuando el Hombre Mete la Pata… digo… la Ardilla.

Y Entonces, ¿Cómo estamos hoy?

Una historia destinada a chiste, que se hizo triste  realidad  y la estupidez humana llegando  muy lejos…

En los años 70, en un zoológico de Luján, un grupo de pequeñas e incomprendidas ardillas asiáticas, traídas en el afán de exhibirlas, es liberado por el dueño del establecimiento, al ver que no lograban adaptarse a la vida en cautiverio.

Así, en un ataque de “humanidad”, abre las jaulas. Parece que les dijo algo como: “Ardillas, la Argentina es de Uds.!”

¿Qué habrá pensado ese  señor en aquel momento? ¿Habrá tenido conciencia del daño terrible que causaría años mas tarde?

Hoy, cuarenta años después, los familiares directos de estos simpáticos animalitos, se han ganado un lugar en la comunidad, comiéndose los kiwis y arándanos de los cultivos de  la zona, cortando los cables de teléfono, y llevando adelante una serie de nocivas e incómodas  “travesuras” extra.

Porque, la naturaleza es sabia, y si no había ardillas en la zona, era posiblemente porque no había quien oficiara de control, prendándolas…

Pero este ejemplo, que salió en los matutinos no hace mucho, no es el único que tenemos los argentinos.

Hace setenta años, en el extremo  Sur de la Argentina, en Ushuaia y para fomentar la industria peletera se introducen diez parejas de castores traídos de Canadá.

Más tarde  traen ratas almizcleras, con la misma excusa peletera a la que se sumaba el almizcle usado en perfumería como incentivo comercial.

Y como si esto fuera poco, tal vez pensando, en un acto de soberbia que eran pocas las especies autóctonas de Tierra del Fuego, “invitan” a  conejos europeos.

Suponemos que no habrán leído a tiempo eso de “se reproducen como conejos” y así fue la cosa.

En poco tiempo, la isla de Tierra del Fuego se llena de conejos, castores y ratas almizcleras.

Claro, no hay predadores, no hay osos, ni nadie  que diezme a los castores, a los conejos ni a las ratas almizcleras.

Entonces y para solucionar este pequeño desliz introducen al zorro gris. Este no da abasto y el problema continúa.

Para rematarla  y acto seguido, introducen al virus de la mixomatosis del conejo, con el afán de controlar la especie. El conejo se hace resistente a él y le hace pito catalán a su mortífera fama…

¿Cómo estamos hoy? Tenemos plaga de castores que casi se comen los bosques fueguinos, tenemos ratas almizcleras por doquier, conejos hasta el hartazgo, zorros que no eran de ahí y una enfermedad mortal para los conejos productivos que dificulta la cunicultura en esa provincia.

Hoy, semejante sociedad, adaptada perfectamente a su nuevo hogar, convive en pavorosa armonía y mientras tanto, nosotros, esperamos ansiosos, para reírnos o llorar, la próxima decisión que se tome que ojala sea no interferir con  la naturaleza para bien de todos...